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Operarios (Obreros, trabajadores) en la viña del Señor, aunque los clérigos de Virgo Flos Carmeli ejerzan su ministerio principalmente junto a los fieles miembros o cooperadores de los Heraldos del Evangelio y asociaciones que comulgan del mismo carisma, siempre están dispuestos a auxiliar a otros hermanos en el sacerdocio en diversos lugares del mundo.

En San Pablo, por ejemplo, los clérigos Heraldos atienden confesiones todos los sábados por la tarde en la Parroquia de San Gonzalo, actividades1.jpgpróxima a la Catedral de la Sede.

P. Caio Newton de Assis Fonseca, EP, es párroco de la Parroquia Nuestra Señora de las Gracias de la Diócesis de Bragança Paulista, localizada en la Sierra de la Cantareira en la Zona Norte de la Región Metropolitana de San Pablo. Los clérigos Heraldos también auxilian a los párrocos de varias Iglesias de la Grande San Pablo.

En diversos lugares de Brasil y el mundo celebran las comuniones reparadoras de los primeros sábados, durante las cuales los fieles pueden cumplir el pedido de Nuestra Señora en Fátima. 

Las direcciones de los hospitales de la Capital Paulista, que ofrecen asistencia religiosa a los pacientes, solicitan a los sacerdotes de Virgo Flos Carmeli que presten el consuelo a los familiares y los sacramentos a los enfermos.

En la vida comunitaria, acostumbran celebrar cotidianamente la Misa matutina y vespertina. También fue instaurado un horario diario para las confesiones de los fieles pertenecientes a los Heraldos del Evangelio que lo quieran como también a los parroquianos de la Parroquia Nuestra Señora de las Gracias en la Iglesia Nuestra Señora del Rosario en Caieiras.

Los clérigos heraldos se forman como maestros y doctores de teología, filosofía y derecho canónico en diversas universidades pontificias esparcidas por el orbe. El estudio visa la formación de sus futuros miembros que se preparan para el sacerdocio en el Instituto Filosófico Aristotélico Tomista y en el Instituto Teológico Santo Tomás de Aquino así como los profesores de los Institutos teológicos y filosóficos localizados en otros lugares del mundo.

De esta intensa vida académica, estos clérigos adquieren capacitación para escribir artículos y libros que son publicados por la Editora Lumen Sapientiae o a través de las páginas web pertenecientes a los Heraldos del Evangelio. La Revista Heraldos del Evangelio, por ejemplo, en tirada mensual, es la mayor revista católica de Brasil y una de las mayores del mundo.

Esta forma de actuar es idéntica en catorce ciudades de norte a sur de Brasil, en las cuales los sacerdotes de Virgo Flos Carmeli actúan en los Centros Juveniles de los Heraldos del Evangelio a fin de ministrar los sacramentos y completar a través de la palabra de Dios la formación de laactividades2.jpg juventud brasileña.

Esta acción en los centros de formación juvenil no se restringe a la Tierra de Santa Cruz. En diversas ciudades de países como Mozambique, Canadá, El Salvador, Costa Rica, Guatemala, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, Chile, Argentina, España, Portugal e India, forman la sociedad del mañana a través de una acción especialmente dirigida a los jóvenes. Mientras tanto, los clérigos heraldos también auxilian a los obispos diocesanos y los párrocos de los lugares donde están instalados los centros juveniles tanto en las actividades eclesiales, como en la administración de los sacramentos.

Algunos clérigos de Virgo Flos Carmeli actúan en el Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos, localizado en plena floresta amazónica ecuatoriana. Otros sacerdotes operan la coordinación de los mailings que envían correspondencias a millones de familias del mundo buscando fomentar la devoción mariana y la participación eclesial de los fieles.

Objetivo principal del ramo sacerdotal - como afirman las constituciones aprobadas por el Sumo Pontífice - los clérigos ejercen su ministerio en las casas de Virgo Flos Carmeli y otras asociaciones de la familia de almas de los Heraldos del Evangelio, celebrando misas, atendiendo confesiones y proveyendo la formación humana y espiritual de los numerosos aspirantes que habitan en las casas de formación sacerdotal, y que visan consagrarse al servicio de Dios y de la Iglesia.