Aprobación Pontificia

Surgidas en el seno de Heraldos del Evangelio y comulgando del mismo carisma, dos nuevas sociedades de vida apostólica, una clerical - Virgo Flos Carmeli - y otra femenina - Regina Virginum - recibieron recientemente la aprobación pontificia. Fue ella concedida por el Papa Benedicto XVI, en la audiencia del día 4 de abril al Emmo. Cardenal Mons. Franc Rodé, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica.

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Monsenhor João Scognamiglio Clá Dias,
Fundador de Arautos do Evangelho y de
las Sociedades de Vida Apostólica Virgo
Flos Carmeli e Regina Virginum

El desarrollo de Heraldos del Evangelio, actualmente con actuación en cerca de 70 países, llevó a la formación de un ramo sacerdotal y a la posterior constitución de la Sociedad Clerical de Vida Apostólica de Derecho Pontificio Virgo Flos Carmeli, con el "objetivo principal de santificar a los propios hermanos, así como los adherentes de las instituciones co-hermanas de ésta, según la práctica y el desarrollo de los respectivos carismas", como se puede leer en el decreto de aprobación firmado por el Emmo. Cardenal D. Franc Rodé, el 21 de abril, p.p.

Virgo Flos Carmeli fue fundada "gracias a la intuición y celo evangelizador" de Mons. João Scognamiglio Clá Dias, E.P., habiendo sido erigida por el entonces obispo diocesano de Avezzano, Italia, Mons. Lucio Angelo Maria Renna, O.Carm. el 15 de junio de 2006. Posteriormente, Mons. José Maria Pinheiro, obispo diocesano de Bragança Paulista, Brasil, donde se localiza actualmente la Casa Generalícia de la Sociedad, sumando su pedido al de decenas de otros hermanos en el episcopado, solicitó al Sumo Pontífice la aprobación pontificia de Virgo Flos Carmeli.

"La Sociedad - reza el mencionado decreto - nace en medio a una amorosa y pertinaz catequesis sobre la Iglesia y el Romano Pontífice, como también respecto a la importancia de la sacralización, en toda extensión de lo posible, de los valores de la vida temporal". 

Entre las notas sobresalientes de su carisma, común al de los Heraldos del Evangelio, están una "esmerada práctica de la virtud de la fortaleza – sobre todo en la defensa de la ortodoxia, de la pureza de las costumbres y del espíritu de jerarquía -, así como el empeño en reavivar en todos los hombres la distinción entre el bien y el mal, especialmente a través del pulchrum en sus más diversas formas de presentación".

Se lee también en el decreto de aprobación que Virgo Flos Carmeli surge como "verdadera nueva militia Christi en razón de la disciplina de vida de los hermanos, de su elevado espíritu de fe en el triunfo de la Santa Iglesia, con base en la entera entrega a Jesús Eucarístico a través de la maternal intercesión de la Santísima Virgen María, devociones ardorosas y fundamentales, a las cuales se agrega una profunda sumisión al Romano Pontífice y a la Jerarquía".

A su vez, la Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Pontificio Regina Virginum, cuyo decreto de aprobación fue firmado el día 26 de abril, en el cual se conmemora la festividad de la Madre del Buen Consejo, "nace como expresión del carisma de los Heraldos del Evangelio, aplicado a las especificidades de la vida femenina, empeñándose de modo particular en manifestar sus características propias en el mundo secularizado". Esta sociedad conserva en su carisma las mismas características anteriormente descritas y específicas a la Sociedad Clerical de Vida Apostólica de Derecho Pontificio Virgo Flos Carmeli.

En nuestra época, donde se siente en muchas regiones la urgente falta de vocaciones sacerdotales y religiosas, que se dediquen a la nueva evangelización, constituye motivo de esperanza y desarrollo de tantos otros nuevos movimientos, suscitados por el Espíritu, enmedio de los cuales florecen, también, numerosas vocaciones de vida consagrada.